mercredi 13 mai 2009

Tiziana Panizza: Entrevista para Paula| 05.10.08| Desde el XV Festival de cine de Valdivia

Oct 05

Tiziana Panizza: Cartas visuales

Por Rodolfo García, desde Valdivia.

Tiziana Panizza es una realizadora chilena que se adentra en la tendencia actual de la narración en primera persona. Con tan sólo dos cortometrajes, esta descendiente de inmigrantes italianos demuestra cualidades intrigantes. Sus registros trabajan el antiguo formato casero de las cintas en 8mm con una capacidad nostálgica y una fuerza estética que inquieta e hipnotiza. Su producción se remite a la esfera más subjetiva de los recuerdos íntimos, y a detener y recuperar por un instante el tiempo que se escurre entre las manos como arena, bajo la forma de cartas visuales dirigidas a distintos destinatarios.

La primera, Dear Nonna, de 2005, fue elaborada mientras esta periodista de la universidad Gabriela Mistral realizaba un magíster en arte en Londres, gracias a una beca otorgada por el British Council. Ésta es una misiva audiovisual que ella elabora para su abuela en Chile. Esta dejó su Italia natal en el período de entreguerras, como muchos de sus compatriotas, a causa de las constantes hambrunas y crisis económicas.

“Cuando era adolescente, sentía que mi camino era la escritura, y me dedicaba a mantener diarios de vida, con collages y todo muy cursi, con candado y encerrada en mi pieza. Luego me di cuenta de que podía hacer esto mismo con imágenes”, confía esta cineasta de 36 años.

Su interés por la memoria y los recuerdos la llevó a indagar en el campo opuesto, la enfermedad de Alzheimer. “Me impresionó el hecho de que guardas recuerdos toda tu vida, para luego tenerlos en tu vejez como un tesoro, y de repente los vas perdiendo”, precisa Panizza. Fue ahí cuando la salud de su abuela (hoy de 97 años) decayó y la sumió en un estado degenerativo. “Ella entró en otro mundo”, apunta Tiziana. Desde entonces, se dijo que para qué iba a meterse en vidas ajenas -ya había contactado a distintas instituciones geriátricas británicas- cuando tenía la propia.

EL PODER DE LA NOSTALGIA

Ahí nació Dear Nonna, esta carta que la directora le envía desde Inglaterra a su abuela. Gracias al profundo y evocador poder de sus imágenes, tratadas de manera artística con el rigor y la belleza de un poema, Tiziana participó en distintas muestras, como la Bienal de Nuevos Medios de Santiago, el Loop Video Art de Barcelona, el Lumiere Cinema de Londres, y el Fair Play Video de Berlín, entre otros, acuñando un par de premios en Torino y Valssusa, Italia. “Todos ligados a la experimentación con la imagen en movimiento”, dice Panizza.

“Lo de la carta se remite a una tradición familiar. Esto porque siempre existió un intercambio epistolar entre mi familia aquí en Chile y la parte que se había quedado en Italia (tías, primos). Generalmente después de almuerzo, mi nonna procedía al rito de leer las cartas que llegaban, la mayoría de las veces en piamontés. Ahí me decidí a filmar imágenes que fueran enviadas, lo que le dio otro sentido totalmente distinto al rodaje”, cuenta Tiziana.

Ello derivó en su segundo cortometraje, estrenado este año en el Festival Internacional de Valdivia: ‘Remitente, una carta visual’. Esta vez, la historia es otra, se trata de mostrarles su vida cotidiana en Chile a sus parientes italianos. En ella se mezclan grabaciones de infancia y actuales, propias y recogidas de anónimos, al comprar cintas en el persa Bío Bío. “Es increíble cómo la gente almacena memorias tan personales, para que luego sean vendidas en un mercado”, declara Panizza.

Aparte de eso, incluye imágenes de su abuela, de su embarazo, de su infancia y del día en que murió Pinochet, desde un punto de vista absolutamente propio. Este se apoya, además, en la estética propia del 8mm, que implica una cierta saturación del color, imperfecciones de foco y ruido visual, aportando textura y granulado a su obra. Esto es ampliamente celebrado por sus colegas cineastas que asisten a la competencia de cortometrajes que se realiza en el aula magna de la Universidad Austral en esta XV edición del Festival Internacional de Cine de Valdivia. La mayor parte de ellos usa, por el contrario, cámaras digitales ultra sofisticadas y pulcras. “Es aquí donde quería estrenar este corto”, anuncia Panizza, quien asegura haber venido el 2007 con un embarazo avanzado.

Tiziana es madre de Vicente, quien tiene 10 meses de edad y es el futuro destinatario de su próxima carta audiovisual: “Ésta será un mensaje en una botella, para ser abierto en el futuro”, comenta la directora. Dicho testamento será el cierre de su trilogía epistolar.

TROZOS DE VIDA EN 8MM

¿Cómo partió la idea de las cartas visuales?
Fue mientras estaba en Londres. Yo quería hacer algo con la memoria, desde un punto de vista subjetivo y sobre la naturaleza de los recuerdos. De esa cosa media nostálgica de la infancia, de cómo uno recuerda y se construye una identidad. Esos temas eran los que me estaban dando vueltas. Partí de una concepción de que no somos capaces de percibir el presente, porque éste siempre se convierte inexorablemente en pasado. Por lo tanto, lo que tenemos es una gran acumulación de pasado, si se quiere, como una manera de ver las cosas.

¿Se puede ligar a tus diarios de adolescente?
Absolutamente. Yo estaba buscando una forma de hacerlo. Primero pensé en una video instalación, luego en hacerlo con la gente con Alzheimer, acerca de cuál era el sentido de acumular recuerdos si luego los olvidas. Ahí pasó lo de mi abuela, cuya salud se deterioró. Me preguntaba si ella recordaba algo, o si estaba en un vacío permanente. Mi papá me contó que ella ya no quería comer, como desvinculándose de este mundo. Entonces dejé mis acercamientos a la sociedad de Alzheimer de Londres para hacerlo personal. Me dije que ya no representaría la historia de otros, sino la mía propia como única verdad cinematográfica por sí misma.

¿La subjetividad total?
Claro, pero además como yo había mantenido todos estos diarios, me interesaba la relación de la imagen con el diario, y con la carta –por la cosa de ser inmigrante y de mantener contacto con las raíces en Europa-, y me puse a investigar. Hasta que me encontré con realizadores que andaban por ese camino. Underground norteamericano de los años cincuenta, como Stan Brackhage. Mi idea era abrirme la cabeza, encontré a algunos ingleses, también, y me puse a ver este cine a destajo. Ahí me enamoré del formato Súper 8 (8mm), ya que me interrogaba sobre los recuerdos de infancia y me preguntaba cuál era el mejor soporte para hacerlo, y empecé a trabajarlo con las cámaras antiguas de la universidad en Inglaterra.

¿Cómo?
Empecé a insistir en la universidad, porque tenían unos proyectores y unas cámaras Súper 8 antiguas, y comencé a pedirles que las restauraran. Me hice amiga del técnico de la universidad. Luego, averigüé donde se revelaba esto, y me fui metiendo en todo el circuito alternativo, de este material en desuso que es el 8mm. Descubrí que existe todo un círculo dedicado a esto, que incluso ha aprovechado Internet como difusión. Esa es la historia de Dear Nonna. Las imágenes que hay son de allá, y reflejan mi vida cotidiana, ya que la carta va desde Europa a Santiago. La segunda, esta nueva, es a la inversa, de Chile hacia Italia, en este caso. La tercera es esta misiva en una botella destinada al futuro, y en rigor, destinada a mi hijo. Se supone que será abierta en muchos años más, y con el concepto de envío poético, de tirar la carta al mar para que alguien la encuentre. Eso gracias a que gané el Fondo de Fomento Audiovisual este año, que viene a remplazar lo que era el Fondart.

¿Cómo lo haces?
Importo películas, y siempre me mantengo grabando. También compro en el Bío Bío material de desconocidos, y hay una cierta apropiación de esos recuerdos. Luego el proceso de producción es lento. No me incomoda, ya que no estoy en el circuito comercial, donde uno tiene que responder a plazos y restricciones. Este es un circuito bastante pequeño, bien restringido.

VIDEO ARTE

Fuera del circuito de festivales de arte, ‘Remitente: una carta visual’ puede encontrarse en los archivos de la cinemateca nacional, ha sido adquirido por videotecas europeas, exhibido en Argentina en televisión dentro de un ciclo de lo mejor de los cortometrajes latinoamericanos y va a integrar una selección en DVD producida por Retaguardia Films-uno de cuyos socios es Andrés Waissbluth- en un futuro cercano. Esto dentro de la misma serie cuyo primer volumen fue Snob, con cortos de Alicia Scherson (Play) y Sebastián Lelio (La Sagrada Familia). Va a aparecer en el tercer volumen de esta ‘Enciclopedia del corto chileno’, el que como toda la serie estará disponible a la venta y para arriendo en cadenas grandes.

Tiziana tiene reticencias con respecto a pasar sus trabajos por la televisión en Chile. ‘Creo que no es el formato adecuado para ello’, explica. Incluso, le cuesta adaptar su trabajo a la pantalla grande. ‘Creo que se trata de algo tan íntimo, que debería ser disfrutado en tu computador con audífonos. Siempre estoy nerviosa cuando lo amplío al formato cine, ya que el 8mm es un formato casero que se proyectaba en casa, en una habitación con la familia reunida. Cuando estoy en el cine, les pregunto a los técnicos si se puede achicar la imagen, por mí que pasara a mitad de la pantalla’, añade la creadora audiovisual.

La televisión le es familiar, pero ha abandonado ese terreno. Panizza estuvo en los programas Cine-video, conducido por Augusto Góngora, a fines de los noventa, y en El show de los libros, de Antonio Skármeta. ‘Ahí fue donde más aprendí, ya que teníamos plena libertad para experimentar, y funcionábamos con la política del ensayo-error sin ninguna restricción’, replica Tiziana. Es en este instante donde se da cuenta de que ya había explorado el periodismo televisivo, y a la hora de optar por sus estudios en el extranjero, toma arte en vez de documental, ya que en este último género tenía experiencia.

‘Estudiar arte me abrió la mente, ya que compartíamos con pintores, escultores y artistas multimedia, y de cada disciplina aprendíamos cosas nuevas que nos servían a todos, en mi caso en lo audiovisual y el video arte’, indica. Aparte de sus creaciones, Tiziana Panizza es profesora en la escuela de cine de la universidad de Chile, en el pre-grado y en un post-título en documentales. Además, enseña en la facultad de periodismo de la universidad Diego Portales. Varios de sus alumnos, presentes en el festival de Valdivia en la competencia de cortometrajes, al igual que ella, la felicitan luego de la función de ‘Remitente, una carta visual’. ‘Me emocioné mucho, me dieron ganas de llorar’, le confía una de ellos.

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