mercredi 13 mai 2009

Las nuevas propuestas del cine chileno| reportaje para Paula desde el XV Festival de cine de Valdivia| 20.10.08

Las nuevas propuestas del cine chileno

Del realismo descarnado de la película Mami te amo, hasta la vocación contemplativa de Alicia en el país y los films El cielo, la tierra y la lluvia, la nueva camada de cineastas chilenos desafía al espectador con trabajos inquietantes.

Por Rodolfo García.


Mami te amo

Una cámara desenfocada muestra la visión de una madre que se está quedando ciega. Su hija y una amiga juegan en la pasarela sobre la carretera, al lado de los blocks donde viven. Juntas crean una realidad imaginaria para salir de un mundo hostil, rodeado de rejas metálicas y ruido de camiones, en medio de un entorno alienante. El lente no da concesiones y se muestra crudo y descarnado sobre el abandono de la pobreza. Es Mami te amo, el primer largometraje de la chilena Elisa Eliash (24), y también su tesis para la Escuela de Cine de Chile, donde estudia y ejerce como docente. El realismo de la cinta desafía al espectador y lo incomoda con personajes que salen de los cánones de belleza impuestos por el cine más comercial.


Alicia en el país

En Alicia en el país, del también debutante Esteban Larraín, una niña boliviana recorre el Altiplano a pie para cumplir su sueño de buscar un futuro mejor en Chile. En pantalla, la historia transcurre lentamente, de manera estática y casi imperceptible, con una primacía de la fotografía y del entorno. Algo similar ocurre con El cielo, la tierra y la lluvia de José Luis Torres Leiva, que posee planos que parecen cuadros pintados, casi inmóviles, que se acercan hacia el silencio y la interioridad de una hija de una parapléjica, a quien deben cuidar. Una sensación extraña recorre las casi dos horas que dura el filme. Muchos se retiran sorprendidos de su estreno en el festival de Valdivia, lugar donde además se filmó la película.


El cielo, la tierra y la lluvia

“Me gusta el cine contemplativo de El cielo, la tierra, y la lluvia. Es lo que más me ha gustado de la muestra nacional. Aquí el director no se impone con estridencias ni le falta el respeto al público. Resulta atractivo que éste proponga una línea directriz muy tenue, y que tenga el tiempo necesario de absorberse en el ambiente”, analiza el ejecutivo del área cultural de TVN, Augusto Góngora. “En este tipo de cine ocurre que el espectador debe construir sobre la base que ofrece quien dirige, ésta es una corriente actual a la que adhiero de todas formas”, afirma el conductor de La hora 25. Matías Bize concuerda con el directivo de TVN. “A mí me agrada este cine, a pesar de que requiere más esfuerzo por parte de la audiencia”, declara el director de En la cama.

LENGUAJES FRAGMENTADOS

En la mesa redonda alrededor del tema de la identidad y estética del cine chileno realizada en la sala Ainilebu durante la muestra del Festival de Cine de Valdivia, los directores Tiziana Panizza, Cristián Sánchez y José Luis Torres Leiva analizan el momento actual.
“Tras la desintegración por procesos históricos (la Unidad Popular y el gobierno militar), el cine chileno ha vuelto y se enseña la carrera en el país. Pero esa identidad que era el realismo de los años sesenta parece haberse esfumado. Más que un mensaje, el séptimo arte de hoy tiene una mirada personal”, observa Sánchez, ganador de un Pudú por el trabajo en proceso de su película Tiempos malos.

Los cineastas anuncian una diversificación de la industria, aunque les cuesta encontrar algún patrón común más que el de las búsquedas individuales. Sánchez indica que los nuevos trabajos contienen un grado enorme de subjetividad y que difieren de la cuestión antropológica y política de definir qué era ser chileno en los sesenta. Ello buscando siempre una identidad, aunque sea fragmentada, en la cual poder reflejarse y mostrarse al mundo, tal como lo recalca José Luis Torres Leiva. “Me interesa el por qué se están haciendo este tipo de película, por qué cada realizador quiere contar las historias a su manera”.

¿Vinieron las películas nuevas a cambiar la manera en que cada uno se expresa? “Se trata de dar una profundidad de campo que sea más temporal que espacial”, acota Sánchez. Y es que en los formatos usados por El cielo, la tierra y la lluvia, Alicia en el país y Mami te amo se destruyen los parámetros normales y la comodidad del público, con planos largos y psicológicos.


“Tenemos la tendencia a ocuparnos más de la precariedad de lo económico que de la teoría, cuando los grandes realizadores, como Robert Bresson, privilegian el minimalismo y la eliminación de lo superfluo”, dice Sánchez. “No podemos ceñirnos sólo a lo norteamericano. Al parecer como herencia de la dictadura quedamos con miedo a ser distintos, veamos a Raúl Ruiz, quien se ha propuesto eliminar la idea del conflicto central”, agreg este profesor de la Escuela de Cine de la Universidad de Chile.


La no-representación y la metáfora, el símbolo: ir hacia cosas para mostrar algo más allá. Los juegos de la vanguardia en experimentación parecen ser ilimitados. La pasión que anima el idealismo de los autores presentes coincide a veces con su recepción por parte del medio. Todos han sido galardonados ya sea con becas o premios, los que les han permitido ser un estímulo para seguir adelante con su desarrollo artístico.

La clase de cine arriesgado que se gana un rescate por parte de los distintos jurados y agentes nacionales y extranjeros que evalúan su trabajo en pos de apoyarlo. Los fondos y concursos le otorgan una chance a aquellas propuestas que escapan muchas veces a la comprensión, “que dejan al espectador con dolor de estómago, pensando, perturbado, y que necesita luego unos veinte minutos para reflexionar al respecto de qué fue lo que pasó”, precisó Tiziana Panizzi.

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