mercredi 13 mai 2009

Philippe Boisier: entrevista para Paula| agosto 08

Philippe Boisier: Encargos femeninos

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Por Rodolfo García.

Tras dedicarse durante un tiempo a la producción de los eventos EIMA (Encuentros Internacionales de Música Actual), Philippe Boisier vuelve a dar vida a Icalma, su proyecto más personal, tal como empezó: musicalizando imágenes. La diferencia es que esta vez es para la serie de ciencia ficción Gen Mishima de TVN y para el nuevo largometraje de Alicia Scherson (Play), Turistas.

Diez años atrás, el franco-chileno abandonó al grupo Luna In Caelo para dedicarse al post rock y la electrónica, con su nueva banda Mambo Taxi, formada por Memo Dumay y el dj inglés Graham Wakefield. El trabajo del trío llamó la atención de la realizadora Manuela Heiman, quien luego les encargó la música para su cortometraje Ese Olor, estrenado a fines de 1998. De esa banda sonora nació el único disco del grupo, Amanda y Simón. Tras colaborar con Heiman, vinieron después los cortometrajes Noche, de Daniela Sabrowsky, y Primer Acto, de Paula Leonvendagar.


Primer acto, cortometraje de Paula Leonvendagar.

Fue así como Philippe se percató de que los pedidos que le llegaban no sólo se abarcaban diversos formatos (diseño sonoro para instalaciones, soundtracks, entre otros), sino que también provenían de encargos hechos por mujeres. “Es raro”, indica Philippe. “Pero se ha dado de esa manera: trabajar con mujeres. En Gen Mishima trabajo con hombres, aunque el contacto se dio a través de una recomendación femenina a los directores. Si tuviera que elegir a un amigo con quien colaborar, creo que sería sin duda Zebra (Sebastián Lelio, director de la cinta La Sagrada Familia). Tarde o temprano terminaremos haciendo algo juntos”.

Entre los trabajos para artistas femeninas figuran también una composición para la exposición Cuerpos Pintados (2000), y temas para los documentales Tell Me What Is Yet Not Said y Forcefields de Alejandra Altamirano, proyectados en julio de 2001 en Londres. “Fue durante una exposición donde estaban todos los grandes del arte cinético”, recuerda Philippe.

A esto se suman los diseños sonoros para la muestra de Nathalie Regard, Beaume d’ether, en Francia, y para la instalación H2O de Carolina Maury en el MAC chileno, durante octubre de 2002. La banda sonora para el documental I love Pinochet de Marcela Said, y una intervención musical para el lanzamiento de Big Magazine en la galería Animal, completan la lista.

PAREJAS CREATIVAS

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Boisier se involucra en sus colaboraciones audiovisuales a través de su música minimalista e hipnótica, que va mezclando sutilmente con las imágenes. “El crear una obra en conjunto te da un grado profundo de intimidad, más aún si se trata de un hombre y una mujer”, señala el músico. “Se da una suerte de coqueteo intelectual durante el período de gestación artística”, explica.

¿Cómo defines a las creadoras con las que has trabajado?
Volviendo atrás, al momento en que ellas se han acercado para plantear una colaboración, creo que siempre ha estado presente el ánimo de buscar -sin tener claro de antemano- un resultado más allá de lo existente. Por ende, son personas con espíritu abierto a la experimentación y los frutos de la colaboración. Curiosamente, en casi todos los casos el resultado ha sido contundente.

¿Es más fácil trabajar con mujeres?

No necesariamente, pero cuando existe admiración mutua por el trabajo del otro, uno deja de lado sus barreras internas, lo que hace el trabajo mas fácil.

¿Qué es lo bueno y lo malo de ello?
Lo bueno se refleja en una cierta sensualidad y delicadeza del resultado, y lo malo es cuando se producen choques “intelectuales” de género.

¿Prefieres colaborar con ellas o ha sido fruto del azar?
Si bien estas contribuciones han sido fruto de azar o relacionales, siempre es grato incorporar al trabajo la cadencia femenina. Por eso trato siempre de equilibrar las colaboraciones.

¿Cómo nacen éstas?
Algunos han partido de relaciones de amistad de sensibilidad previa con lo que haces. Los menos han sido contactos indirectos, pero que han terminado con amistades.

ICALMA CON TURISTAS

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Tras la separación de Mambo Taxi y luego de incorporarse a Pánico -grupo que lidera Eddie Pistolas-, Philippe Boisier partió a Francia el 2001. Y, como por si fuera poco, se lanzó como solista tras el alias de Icalma y publicó Music For The Eye, su primer disco. Tiempo después, Icalma se convirtió en grupo con la incorporación de Armelle Pioline y Pierre Jean Grappin, vocalista y baterista de Holden respectivamente. Ahora con banda, Icalma editó su segundo disco, Bun o Und (2005).

Después de un proyecto de covers latinoamericanos, Fogata Standards, el trío se separó. Y Philippe volvió a los encargos audiovisuales, como las exposiciones Fotografías y Cuerpos que la fotógrafa chilena Paz Errázuriz montó en la capital francesa en diciembre de 2005 y septiembre de 2006. Para la ocasión, Philippe trabajó con la artista multimedial Claudia Huidobro.

Esos fueron los últimos indicios de actividad musical del franco-chileno. Hasta ahora. La cineasta Alicia Scherson lo invitó a participar a Turistas, su nueva película, para que compusiera la música incidental. “Me motiva mucho que el elemento central de la película sea la naturaleza, Las Siete Tazas. Mucho paisaje, mucho verde. Se conecta con lo que estoy haciendo ahora, que es folk. Se trata de algo muy cálido en la línea de John Fahey y Gastr del Sol”, comenta Philippe. Este encargo también incluye la vuelta a los escenarios de Icalma, ya que el grupo se presentará en vivo para el lanzamiento de la cinta en el Festival de Cine de Valdivia en octubre.

¿Quiénes serán tu banda en vivo?
Convoqué varios músicos para llevar en vivo el nuevo material de Icalma. Entre ellos está Pedro Greene, a quien conozco desde hace un buen tiempo y que grabó un par de baterías para el disco Bun o Und. Pedro es un músico de una extensa carrera, muy ecléctico y abierto a nuevas propuestas. Eso es indispensable para Icalma, ya que el objetivo es lograr una música abierta, que incorpore escenas musicales inspiradas en ritmos diversos, como el afrobeat, la electrónica, el glitch, el bossanova, el bebop o el folk. También llamé a Pablo Flores (Namm), a quien conocí en la primera gira del EIMA, cuando tocaba con Gepe.

¿Prefieres trabajar en solitario para las bandas sonoras o subirte arriba de un escenario con un grupo en un contexto de rock?
Son dos cosas que no se oponen. Es verdad que mi método siempre ha tendido al ostracismo, al encierro en el estudio, pero me aburro muy luego de mí mismo. Es por eso que disfruto mucho las circunstancias del tocar en vivo, y en lo posible, con músicos diversos.

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